Historia de Confrides – L’Abdet
De la alquería musulmana de Aljofra a nuestros días Ver la línea del tiempoMás de siete siglos de historia
Confrides y L’Abdet nacieron como asentamientos musulmanes en lo alto de la Serra d’Aitana. Tras la conquista cristiana, pasaron por manos de distintos señores, vivieron la revuelta mudéjar y la expulsión de los moriscos, y se repoblaron hasta llegar a ser los dos pueblos de montaña que hoy comparten Ayuntamiento.
año de la conquista de Jaime I
habitantes en Confrides antes de 1609
habitantes en 1940, el máximo histórico
metros de altitud del Castillo de Aljofra
Línea del tiempo
Primer documento
Arriendo a favor de Vidal de Sarrià, por dos años, de las rentas reales de Confrides y sus términos.
La conquista
Jaime I de Aragón dona la villa a Vidal de Sarrià, y se menciona el castillo de Confrides con una guarnición de 500 hombres. L’Abdet pasa también a manos de los Sarrià.
Bernardo de Sarrià
El hijo de Vidal de Sarrià hereda el señorío. Después pasará al Infante don Pedro, y más tarde a las familias Cardona y Ariza.
Guerra con Castilla
Durante la guerra con Castilla, Confrides cae en manos castellanas hasta que Pedro IV de Aragón la recupera en 1364.
«Alafdet»
Un título de posesión a favor de Alonso de Cardona nombra L’Abdet como «Alafdet», posiblemente su nombre árabe original.
Revuelta mudéjar
Tras la guerra de les Germanies, la población musulmana es obligada a convertirse al cristianismo. Los mudéjares de Confrides y L’Abdet se rebelan.
Expulsión de los moriscos
Confrides tenía unos 240 habitantes, que resistieron en las montañas de la Vall de Laguart. L’Abdet quedó vacío, con solo doce casas abandonadas.
Repoblación
Los pueblos se repueblan; L’Abdet ya cuenta con veinticinco casas.
Crecimiento
La villa alcanza los 744 habitantes.
Máximo de población
Confrides llega a su máximo histórico: 860 habitantes.
Dos pueblos, un Ayuntamiento
Confrides (785 m) y L’Abdet (657 m), a 3,5 km uno del otro, comparten Ayuntamiento y conservan su patrimonio, su paisaje y sus tradiciones.
Confrides
Confrides tiene su origen en una alquería musulmana llamada Aljofra. Sus habitantes se trasladaron a Confrides después de una epidemia que diezmó el vecindario, y de aquel poblado no queda resto alguno.
Tras la conquista de 1264, Jaime I de Aragón donó la villa a Vidal de Sarrià. Dos generaciones después fue cedida al Infante don Pedro, y más tarde las familias Cardona y Ariza tuvieron la jurisdicción de la villa. En la segunda mitad del siglo XIV, durante la guerra con Castilla, Confrides fue conquistada por las tropas castellanas hasta 1364, cuando la recuperó Pedro IV de Aragón.
A comienzos del siglo XVI, tras la guerra de les Germanies, su población musulmana (entre 120 y 160 personas) fue obligada a convertirse al cristianismo, y en 1526 se rebeló. Antes de la expulsión de 1609 vivían en Confrides unos 240 moriscos, que resistieron en las montañas de la Vall de Laguart. En 1900 la villa tenía 744 habitantes y en 1940 alcanzó su máximo, con 860.
L’Abdet
L’Abdet es también de origen árabe. En 1264 el rey Jaime I la entregó a Vidal de Sarrià; en 1271 le sucedió su hijo, Bernardo de Sarrià, que en 1335 la cedió al Infante Pere. Después, las casas de Cardona y Ariza poseyeron el señorío.
En 1502 aparece un título de posesión a favor de Alonso de Cardona que nombra el pueblo como «Alafdet», posiblemente su nombre árabe original. En 1526 sus vecinos musulmanes se rebelaron contra la orden de conversión de Carlos I, y en 1609 volvieron a tomar las armas junto a los moriscos refugiados en la Vall de Laguart, hasta su expulsión definitiva. Quedaron abandonadas las doce casas que había.
El pueblo se repobló, y en el siglo XVIII ya contaba con veinticinco casas.
El Castillo de Aljofra
Esta fortaleza árabe del siglo XIII se alza en la Penya del Castellet, a 1.100 metros de altitud: es el castillo más alto de la provincia de Alicante. Domina todo el valle de Guadalest y tiene vistas hasta el mar.
En 1259 se arrendaron a Vidal de Sarrià las rentas reales de Confrides, y en 1264 una orden le encargaba mantener 500 hombres en el castillo, pagados con sus propias rentas. Más tarde Vidal de Sarrià entregó la fortaleza a Andrés de Puigvert.
Aunque está en ruinas, conserva dos torres, una circular y otra cuadrada, la muralla almenada y el aljibe.